- esto lo escribí hace unos 4 meses aproximadamente...
Cariño, ven aquí una vez más… por más que quiera, no evito recordar…
Quisiera tener mala memoria y quitar de mi mente tus manos sobre mí,
la manera en la que actúas me cautiva. No quiero llegar más allá,
dejemos que esto sólo sea sexual, no hables de emociones ni
sentimientos… guarda tu palabrería para otra. Esta vez sólo necesito de
tu calidez, tu energía…
Me es extraño pensar tanto en la forma tan sutil que tienes para quitar mi ropa; hay deseo… pero no desenfreno… fuiste amable y cuidadoso cuando pensé que serías brutal… tus palabras me confunden, he pensado en correr, alejarme, ya parar… pero de alguna retorcida manera vuelves a hacerme enganchar
Poca luz, tarde fría… tú, yo… una película inconclusa… tengo mucho que pensar… sé que entre los dos aún queda más, mucho más.
Trajiste de vuelta la luz que había perdido, mis ganas de escribir… pero por sobre todo mis ganas de vivir… no creo que llegues siquiera a imaginar lo que haz hecho por mí.
Desde aquí te agradezco y aprecio que sigas día a día alegrando a esta quebrada mujer.
Entiende… no me quiero enamorar… no sólo de ti, de nadie… quiero evitar más sufrimiento, pero incluso consciente de esto no puedo frenar esta acelerada situación; es poco lo que te conozco, pero siento que sé mucho de ti… conozco tu manera de amar y eso me basta para comprenderte casi en tu totalidad.
Perdón, sé que esto no debería pasar… pero si hasta aquí quieres llegar, te invito a ya no hablar, a no mirarme de esa manera, a dejar de proponer… me es difícil conversar sin querer decirte todo esto, finjo ser indiferente… pero me encantas…
No creí que me llegaras a inspirar, pero ya lo ves… tus suaves caricias han despertado lo que pensé perdido…
Gracias… lo haz conseguido… me has dado un cálido orgasmo, su explosión ha quedado en estas letras y grabado en mis recuerdos…
Me es extraño pensar tanto en la forma tan sutil que tienes para quitar mi ropa; hay deseo… pero no desenfreno… fuiste amable y cuidadoso cuando pensé que serías brutal… tus palabras me confunden, he pensado en correr, alejarme, ya parar… pero de alguna retorcida manera vuelves a hacerme enganchar
Poca luz, tarde fría… tú, yo… una película inconclusa… tengo mucho que pensar… sé que entre los dos aún queda más, mucho más.
Trajiste de vuelta la luz que había perdido, mis ganas de escribir… pero por sobre todo mis ganas de vivir… no creo que llegues siquiera a imaginar lo que haz hecho por mí.
Desde aquí te agradezco y aprecio que sigas día a día alegrando a esta quebrada mujer.
Entiende… no me quiero enamorar… no sólo de ti, de nadie… quiero evitar más sufrimiento, pero incluso consciente de esto no puedo frenar esta acelerada situación; es poco lo que te conozco, pero siento que sé mucho de ti… conozco tu manera de amar y eso me basta para comprenderte casi en tu totalidad.
Perdón, sé que esto no debería pasar… pero si hasta aquí quieres llegar, te invito a ya no hablar, a no mirarme de esa manera, a dejar de proponer… me es difícil conversar sin querer decirte todo esto, finjo ser indiferente… pero me encantas…
No creí que me llegaras a inspirar, pero ya lo ves… tus suaves caricias han despertado lo que pensé perdido…
Gracias… lo haz conseguido… me has dado un cálido orgasmo, su explosión ha quedado en estas letras y grabado en mis recuerdos…
No hay comentarios:
Publicar un comentario