Religión...
El escudo protector ante las barbariades que cometes.
¡Sí! No lo niegues... Todos sabemos que luego de embriagarte, follar con desconocidos, golpear a alguien, drogarte, etc, etc vas a limpiar tu alma a la iglesia más cercana. Te golpeas el pecho un par de veces y luego... ¡PAF! Ya no eres un ente pecador.
Religión...
Excusa, escudo... No te creas mejor que alguien por creer en Dios y por favor, no trates de hacer creer a los otros. Cada loco con su tema. Quien quiera creer, que crea. Sin presiones.
Te digo a ti, que me viste llorar y aconsejaste que entregara mi problema a Dios; sí... A ti, que me dijiste que viera la luz y que dejara de escuchar rock... Porque tú fuiste así y quieres que yo cambie... ¿Te cuento? Soy feliz en la puta oscuridad.
No soy como tú, NO QUIERO ser como tú...
Aunque mil veces te confieses, pagues mil penitencias, vayas mil veces a la iglesia tu perversión no cesará; seguirás siendo el mismo pobre hueón que se pajea a costa de quienes ocupan el servicio que provee tu trabajo. ¡Qué triste! Te acercas como buena persona, pero eres peor que aquellos que apuntas con el dedo ya sea por su apariencia o por sus acciones.
¡Arrepiéntete pecador! Porque tu actuar es asqueroso. De nada te sirve predicar... Tu alma ya no se salvó
No hay comentarios:
Publicar un comentario