Es en días como hoy, en que mi mundo se desordena y que pierdo el control de lo que pienso.
Es en días como hoy, en que me cuestiono todo lo que soy y lo que doy.
Es en días como hoy, en que me propongo huir de tus brazos que no pretenden sostenerme.
Hoy no estás a mi lado y es así como siempre debió ser.
Las voces ajenas resuenan una y otra vez, transforman el silencio en tortura; tu silencio, tu indiferencia.
Momento de cuestionarme: ¿Cuánto estoy dispuesta a entregar? ¿Cuánto estoy dispuesta a esperar?.
Conozco el destino, pero desvío el camino antes de llegar a él ¡suficiente!
Es tiempo de escapar antes de permitirme sentir más.
No puedo.
No debo.
No quieres.
No es correcto.
No quieres quererme y, te entiendo, si fuese tú, tampoco lo querría.
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