lunes, 7 de noviembre de 2016

Fly me to the moon

En días como hoy deseo esos abrazos que me hacían sentir segura, esos ojitos chinitos que me miraban con amor, las caricias infinitas, las películas de culto y escuchar a Frank Sinatra. Sentirme pequeñita entre los brazos de aquel gigante regalón. Los masajes, dormir en tu pecho, el desvelo con ojeras felices. Mirarnos y esperarar mi qué para reír, tu calor. Las noches son frías y la cama enorme desde que no estás.

Pero no... Nada de eso volverá.

Los recuerdos no dejan mi cabeza y me agobian y angustian y contribuyen a este estado latente de pena sin sentido en el que estoy sumida de un tiempo hasta ahora.

A la distancia, te pido perdón por haber dañado tu bonito corazón.